Paola Sosa

Este mes revisaremos y reflexionaremos brevemente algunos temas sobre la cultura ancestral y su preservación.

Definiendo a la cultura como el conjunto de las expresiones materiales e inmateriales de una sociedad, que reflejan su cosmovisión o la manera de interpretar y usar el mundo y sus recursos, digamos entonces, que la cultura ancestral “viva” es aquella que aún se refleja en nuestros días, destellando profundos “ecos” de una proceso social largo y antiguo.

Esa es la primicia:
La cultura ancestral es resultado de un muy largo proceso social de reproducción de valores de un determinado grupo étnico.

Valores y concepciones que se reflejan en su quehacer cotidiano de manera generalmente inconsciente, orgánica o natural, por lo tanto esa cultura ancestral le pertenece sólo al colectivo, es decir al grupo étnico que lo ha reproducido a lo largo de su historia como eje identatario y como patrimonio.

El principal motivo de la preservación orgánica de un patrimonio cultural ha sido su eficiencia en la salvaguarda de las bases de esa comunidad: territorio, recursos naturales- materiales y sentido de pertenencia.

 

General Guadalupe Hernández (silla) Jefe Felipe Aguila (detrás de la silla) Capitán Fabián Frias (a un costado)

Esa es la primicia:
La cultura ancestral es resultado de un muy largo proceso social de reproducción de valores de un determinado grupo étnico.

Valores y concepciones que se reflejan en su quehacer cotidiano de manera generalmente inconsciente, orgánica o natural, por lo tanto esa cultura ancestral le pertenece sólo al colectivo, es decir al grupo étnico que lo ha reproducido a lo largo de su historia como eje identatario y como patrimonio.

El principal motivo de la preservación orgánica de un patrimonio cultural ha sido su eficiencia en la salvaguarda de las bases de esa comunidad: territorio, recursos naturales- materiales y sentido de pertenencia.